Paso a paso
Actuas tú
Clubes
1 Cumplir y honrar los códigos de comportamiento:
Clubes — En el fomento de la actividad2 Aplicar y fomentar nuestros criterios filosóficos básicos en cada campo de actuación:
I Relaciones
Implantar en el club una cultura de "Ningún jugador por encima del equipo, ningún equipo por encima del club". Hacer valer la prioridad absoluta de los objetivos colectivos respecto a los objetivos individuales. También el mejor debe estar al servicio del resto, para fortalecer el conjunto y ser él también aún mejor.
II Competitividad
Además de los objetivos de los resultados y las clasificaciones, implantar una cultura de la superación, la mejora y el crecimiento, y siempre a través de las formas y los métodos correctos, deportivos, éticos y honorables, que además de las victorias aporten legitimidad y orgullo. No renunciar a ningún logro, pero siempre de forma ética, para garantizar, además de los triunfos, la formación de mejores deportistas y mejores personas.
III Contexto
Dar tiempo, continuidad y estabilidad a los procesos. Por supuesto, corrigiendo rumbos equivocados y errores concretos, pero aportando la serenidad y la sabiduría necesarias para que los procesos tanto de los jugadores como de los equipos puedan germinar, brotar y crecer de manera sostenible.
Entrenadores/as
1 Cumplir y honrar los códigos de comportamiento:
Entrenadores/as — Dirigiendo a deportistas2 Aplicar y fomentar nuestros criterios filosóficos básicos en cada campo de actuación:
I Relaciones
Planificar el entrenamiento de la cohesión del equipo y del fortalecimiento de las relaciones entre los jugadores exactamente igual que la técnica, la táctica o lo condicional. Invertir en un proceso de cohesión y de relaciones fuertes es garantía de un equipo unido, solidario y fuerte.
II Competitividad
Ser ejemplo e implantar una cultura de propia responsabilización y sin excusas (aunque los obstáculos y las cosas negativas que ocurran sean ciertas) hará que tus jugadores no pierdan el foco de sus tareas, sus cometidos y su propio rendimiento. Un equipo que, pase lo que pase, sepa asumirlo y actuar en consecuencia, sin despistarse por lo bueno o malo, o lo justo o injusto, que sea lo que ocurrió, siempre estará en disposición de ofrecer un mayor rendimiento que el mismo equipo perdiendo el foco y quedándose en la justificación o la queja.
III Contexto
Plantear etapas y fases en el crecimiento del equipo a todos los niveles y ser capaz de medirlo según su mejora, su desempeño y su rendimiento, tratando de aislarlo lo máximo posible del resultado (el mero marcador o la clasificación) en tanto en cuanto estos no solo dependen de nosotros sino también de los adversarios y de un montón de situaciones que escapan a nuestro control. Nuestra responsabilidad irrenunciable es lo que sí depende exclusivamente de nosotros: Dar lo mejor de nosotros, crecer, saber aguantar de pie los malos momentos, rehacernos, superarnos y rendir cada vez a mayor nivel, sabiendo que esto nos dará cada vez mejores resultados, pero que estos siempre dependerán también de otros factores.
Familiares
1 Cumplir y honrar los códigos de comportamiento:
Familiares — Viéndome jugar2 Aplicar y fomentar nuestros criterios filosóficos básicos en cada campo de actuación:
I Relaciones
Trasmitir a los hijos e hijas la importancia esencial de saber vivir en colectivo, por supuesto desarrollándose cada uno de manera íntegra, autónoma y próspera, pero siempre con una visión cooperativa, solidaria y generosa, que dé sentido a la existencia de cada uno y les produzca la satisfacción única de un desarrollo vital integral, bien socializado y pleno.
II Competitividad
Fomentar en los hijos e hijas una cultura del rendimiento desde la responsabilidad individual, inculcándoles el hábito de aceptar todo lo que ocurra o hagan los demás, sin utilizarlo como excusa y sabiendo asumirlo precisamente como la realidad a partir de la cual cada uno debe responsabilizarse de sus reacciones y de su comportamiento. Exigirles compromiso y responsabilidad individual con su propio rendimiento, sabiendo separarlo del resultado (muchas veces dependiente de factores externos a uno).
III Contexto
Entender y trasmitir a los hijos e hijas una cultura del proceso y del progreso, en contra de la tendencia actual, más enfocada en el atajo y en la inmediatez. Educar en el hábito y no en la acción puntual. Somos lo que hacemos repetidamente, por lo que, adquirir los hábitos adecuados es la forma de convertirnos en lo que queramos.
Futbolistas
1 Cumplir y honrar los códigos de comportamiento:
Futbolistas — Durante la actividad2 Aplicar y fomentar nuestros criterios filosóficos básicos en cada campo de actuación:
I Relaciones
Entender que el EQUIPO es una inversión muy rentable. Todo lo que aportes al equipo con solidaridad y generosidad, te volverá multiplicado cuando el equipo sea más fuerte, en parte gracias a tu ayuda a los compañeros que más lo necesiten en cada momento.
II Competitividad
La competitividad y la ambición, sanas, son fundamentales para el rendimiento y el crecimiento. Pero hay que diferenciar el RENDIMIENTO del RESULTADO, entendiendo que el resultado es consecuencia de tú rendimiento (tu responsabilidad) pero también de otro montón de factores que no puedes controlar (todo lo que no tiene que ver con tu propio comportamiento y tu propia actuación). Te enfocas en tu propio RENDIMIENTO, responsabilizándote de lo que depende de ti y de cómo reaccionas tú a las cosas que pasan (sean buenas o malas, justas o injustas...), sin utilizarlas como excusas para desconectarte, bajar tu rendimiento y justificar el por qué no puedes. Se trata precisamente de saber utilizar los obstáculos como reto que te obligue a superarte, crecer y poder superarlos.
III Contexto
Hacerte responsable de tu proceso de mejora y crecimiento progresivo y sostenible, y pedir a tu entorno que lo siga desde la tranquilidad, el apoyo y la comprensión, sin forzar el proceso generando estrés y ansiedad, y, en consecuencia, presión, negatividad y toxicidad.
Aficionados/as
1 Cumplir y honrar los códigos de comportamiento:
Aficionados/as — En las gradas2 Aplicar y fomentar nuestros criterios filosóficos básicos en cada campo de actuación:
I Relaciones
Entender que, igual que los jugadores son las piezas que componen un equipo, los equipos son las piezas que componen una Liga, o un deporte en general, por lo que la rivalidad deportiva ha de comprenderse desde la máxima ambición por vencer al adversario, pero con el respeto y el reconocimiento a los demás miembros (equipos) que junto al nuestro componen el todo. Todos somos "compañeros imprescindibles" en el ecosistema al que pertenecemos y el reconocimiento al otro, lejos de debilitarnos, nos fortalece y nos legitima como deportistas y como personas.
II Competitividad
Querer que nuestro equipo gane siempre ¡claro!, pero sabiendo valorar el esfuerzo, la resiliencia, la superación y el progreso. Aplaudir los comportamientos competitivos dignos y honorables, y saber que un buen rendimiento siempre te acercara a un buen resultado, pero dependiendo este último de infinidad de factores externos que pueden impedirlo, al margen del buen rendimiento mostrado.
III Contexto
Saber apreciar, además de las acciones puntuales o cada partido en concreto, la evolución tanto de nuestro equipo como de cada jugador, sabiendo disfrutar del crecimiento progresivo y sostenible del rendimiento individual y colectivo. Valorar y juzgar cada paso no tiene por qué impedirnos poder disfrutar del camino al mismo tiempo.
Nosotros te acompañamos
- Videoteca privada con serie mensual de tutoriales para guiarte en tu actividad.
- Canal de consulta permanente con nuestro equipo de psicopedagogía.
- Servicio de actuación puntual en casos necesarios.
- Eventos participativos específicos anuales.
